Sherlock y las 3 casitas perdidas | Novela navideña de Ossa, Capítulo #4, Alex y las personas que estuvieron allí.

Sherlock y las 3 casitas perdidas | Novela navideña de Ossa, Capítulo #4, Alex y las personas que estuvieron allí.

El sábado 11 de julio, Sherlock Holmes llegó a casa de Laura con una hoja en blanco.

Laura abrió la puerta y miró primero la hoja. Después, a él.

¿Hoy no trajo su cuaderno?

También lo traje.

Entonces esa hoja debe ser importante.

Todavía no. Espero que usted y Alex la vuelvan importante.

En la sala, la bofetera seguía vacía. Sobre la mesa estaban las fotografías del aniversario, la pañoleta, el botón rojo y la factura que Sherlock había encontrado detrás del mueble el día anterior.

Laura había mirado aquella factura varias veces durante la noche. No había cambiado de lugar. Tampoco había empezado a explicar cómo llegaron a desaparecer tres casitas.

Alex apareció desde el estudio y saludó a Sherlock.

Laura dice que quiere reconstruir la semana.

Desde el sábado por la tarde hasta el miércoles por la mañana respondió Holmes.

Eso son muchos días.

Precisamente.

Sherlock puso la hoja sobre la mesa y dibujó cuatro columnas.

SÁBADO. DOMINGO. LUNES. MARTES.

Debajo del martes añadió una palabra: AMANDA.

Laura se inclinó para leer.

Sabía que íbamos a empezar por ella.

Sherlock tomó el lápiz y escribió otro nombre bajo el sábado: SOFÍA LAZO.

Después añadió KARLA bajo el lunes.

Estamos empezando por las personas cuya visita podemos ubicar, dijo. Eso no las convierte en culpables.

Ya sé.

Sherlock la miró.

Está mirando el nombre de Amanda.

Porque está escrito más grande.

Alex se acercó a la hoja.

Yo recibí las cajas el martes. Laura no estaba. Amanda llegó, hablamos y tuve que atender una llamada.

¿Desde dónde atendió la llamada? preguntó Sherlock.

Alex señaló hacia el estudio.

Me aparté de la sala.

¿Podía verla desde allí?

Alex observó la distancia antes de responder.

No de forma continua.

¿Y qué recuerda haber visto al regresar?

A Amanda. Las cajas. Terminamos la entrega y se fue.

¿Las casitas?

Alex guardó silencio.

Laura reconoció aquel silencio. Ya lo habían oído la tarde anterior.

No me fijé, dijo él.

Sherlock escribió la respuesta en la hoja, pero no debajo del nombre de Amanda. La escribió junto a MARTES:

ALEX NO COMPROBÓ LAS CASITAS.

La factura apareció detrás de la bofetera dijo Laura. ¿No significa que Amanda estuvo cerca?

Significa que la factura terminó allí.

Sherlock…

Podría haber caído durante la entrega. Alguien pudo moverla después. Todavía no sabemos cómo llegó detrás del mueble.

Alex miró el papel.

Ni siquiera recuerdo haber visto la factura en la sala.

Holmes añadió otra línea:

NO SE CONOCE EL RECORRIDO DE LA FACTURA.

Laura cruzó los brazos.

Ha escrito mucho para concluir que no sabemos nada.

Sabemos exactamente qué nos falta. Es un avance.

Sherlock señaló la fotografía que había examinado el viernes. En ella, las tres casitas aparecían juntas durante la celebración del sábado.

Aquí sí sabemos algo dijo. En el momento en que se tomó esta imagen, las tres estaban sobre la bofetera.

Y después pudieron quedarse ahí, dijo Alex.

Sí.

O desaparecer esa misma tarde, añadió Laura.

También.

Holmes escribió en la primera columna:

FOTOGRAFÍA: TRES CASITAS CONFIRMADAS.

Dejó espacio debajo. Mucho espacio.

Sofía vino cuando los invitados ya se habían marchado, dijo Laura. Fue a felicitarme. Hablamos de Navidad y de su casa nueva.

¿Le mostró las casitas? preguntó Sherlock.

Laura intentó recordar la conversación. Recordaba a Sofía en la puerta. Su sonrisa. La alegría de que hubiera pasado, aunque fuera un rato, después de una tarde tan larga. Pero no recordaba haberla llevado frente a la bofetera.

No puedo asegurarlo.

Sherlock anotó VISITA CONFIRMADA junto al nombre de Sofía.

¿Casitas vistas? preguntó, con el lápiz suspendido sobre la hoja.

No sé.

Escribió: DESCONOCIDO.

Laura miró las dos palabras, una debajo de la otra.

Sofía había estado en su casa. Eso era un hecho. Que hubiera visto las casitas seguía siendo una pregunta.

Karla vino el lunes —continuó Sherlock.

A recoger el regalo de Francini —dijo Laura—. Yo salí a entregárselo. Ella esperó en la puerta.

¿Entró a la sala?

No.

Sherlock escribió NO ENTRÓ.

Al menos una visita podemos colocar con claridad dijo Alex.

Con la claridad que nos permite el recuerdo de Laura respondió Holmes. Si encontramos otra evidencia, la compararemos.

Laura lo miró.

¿Está poniendo en duda que Karla no entró?

Estoy anotando lo que usted recuerda. Es distinto.

Alex sonrió discretamente. Laura alcanzó a verlo.

No se ponga de su lado.

Estoy sentado de este lado de la mesa respondió Alex.

Eso no cuenta.

Sherlock pasó a la columna del domingo.

Estaba vacía.

Laura recordaba haber hecho yoga bajo la lluvia y haber limpiado después. Había encontrado la pañoleta y el botón rojo. Recordaba algunas cosas con nitidez y otras como fragmentos de una mañana larga.

¿Quién más entró a la casa ese día? preguntó Holmes.

Laura pensó.

Alex y las chicas estaban aquí.

Eso no responde si alguien vino.

No recuerdo ninguna visita.

Sherlock dirigió la pregunta a Alex. Él repasó mentalmente el domingo y negó con la cabeza.

Yo tampoco.

¿Significa que nadie vino? preguntó Holmes.

Alex observó la columna en blanco.

Significa que no lo recordamos.

Esta vez Sherlock no escribió un nombre. Dejó el espacio vacío.

¿Por qué no pone «sin visitas»? preguntó Laura.

Porque no sabemos si las hubo.

La sala quedó en silencio unos segundos.

Laura volvió a mirar el sábado lleno de invitadas, el lunes con Karla detenida en la puerta y el martes con Amanda y sus cajas. El domingo, en cambio, parecía limpio. Casi tranquilizador.

Sabía ya que una columna vacía podía ser la más engañosa.

Quiero hablar con cada persona de la casa por separado dijo Sherlock. Preguntaré qué recuerda de esos días antes de enseñarle esta hoja.

Alex asintió.

Yo puedo llamar a las chicas.

Empiece por María Laura.

Laura levantó la vista.

Ella fue quien descubrió que faltaban las casitas.

Exactamente. Por eso quiero saber qué recuerda antes del miércoles.

Alex fue a buscarla.

Mientras esperaban, Laura se acercó a la bofetera. Las tres casitas habían estado allí para mostrar una idea de Navidad: algo que ella había imaginado, pintado y terminado con sus manos. Ahora el mueble parecía obligarla a mirar otra cosa. Cuánto ocurría en una casa sin que nadie se propusiera recordarlo.

María Laura entró a la sala poco después.

Miró a Sherlock. Miró la hoja. Luego miró a su mamá.

¿Ya encontraron las casitas?

Todavía no, respondió Laura.

Sherlock apartó la hoja para que ella no viera los nombres.

María Laura, necesito preguntarle por el domingo después del aniversario.

Está bien.

¿Recuerda haber estado cerca de este mueble?

Ella miró la bofetera.

Tardó un momento en responder.

Sí.

Laura giró hacia ella.

¿Sí?

Estaba buscando una cosa.

¿Qué cosa? preguntó Sherlock.

María Laura frunció ligeramente el ceño, intentando recuperar la escena.

No me acuerdo qué buscaba. Pero encontré algo en el suelo.

Laura dejó de mirar la bofetera.

¿Encontraste algo y no me dijiste?

Pensé que era tuyo, Omi.

Sherlock no se movió.

¿Dónde lo puso?

María Laura señaló hacia el interior de la casa.

Lo guardé. Puedo traerlo.

Cuando salió de la sala, Laura miró a Sherlock.

Por primera vez desde que había llegado a Tres Ríos, él no tenía la vista puesta en la pañoleta, el botón, la factura ni las fotografías.

Miraba la columna vacía del domingo.

Y debajo de aquel espacio en blanco escribió una sola palabra:

MARÍA LAURA.

PISTA PARA LA LECTORA

La visita de una persona a la casa no demuestra que haya visto las casitas. Y encontrar una factura detrás de la bofetera no demuestra quién la dejó allí.

Ahora sabemos algo más: el domingo María Laura recogió un objeto cerca del mueble y lo guardó porque pensó que pertenecía a Laura.

AHORA TE TOCA INVESTIGAR

¿Qué crees que encontró María Laura? ¿Y qué pregunta le harías antes de ver el objeto?

Deja tu teoría en los comentarios. Sherlock acaba de descubrir que el domingo tenía más cosas por contar de las que Laura recordaba.

Gracias por visitarme. Un abrazo enorme,

Laura

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8 comentarios

Muero por saber qué encontró María Laura….

Rocío Marín

Mi teoría: María Laura encontró algo que demuestra que hubo una visita el domingo, que ni Laura, ni Alex recuerdan. Por eso Holmes se interesó más en el domingo que en Amanda.

Yorle

será que María Laura encontró algo adicional, de alguna visita no recordada? Habrá guardado algo más y no recuerda?

Juanita Morales Pérez

Mi teoría, por ahora, sería:
🕵️ El objeto: una cinta, etiqueta, pequeño accesorio de empaque o material utilizado en el taller de velas, o una prensa o colá para cabello.
📅 Lo que intentaría determinar: si las casitas seguían allí el domingo.
Y creo que hay una pista escondida en la forma en que Sherlock está investigando: no quiere saber primero qué encontró María Laura; quiere saber qué recuerda María Laura antes de enseñarle el objeto.
Eso podría evitar que el objeto influya en su memoria.
Así que mi primera pregunta para ella no sería “¿qué encontraste?”, sino:
“Antes de recogerlo, ¿qué recuerdas haber visto sobre la bofetera?”
Porque quizá María Laura no encontró la respuesta.
Quizá encontró, sin saberlo, la prueba de que las casitas todavía estaban allí.

Viviana Carballo

Mmm creo q Maria Laura pudo encontrar un arete, Donde exactamenhe encontró ese objeto?

Paula Q

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